Consejos para el Adecuado Mantenimiento del Aluminio
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Evitar ralladuras provocadas por manejo inadecuado o defectuoso en almacenaje o transporte, o durante los movimientos en obra, o en el montaje de los elementos en la misma.
Evitar impactos mecánicos o esfuerzos de abrasión.
No montar piezas que no estén adecuadamente protegidas (selladas) después de cortar, taladrar o efectuar alguna otra operación mecánica. Especial cuidado en el sellado de ingletes, juntas de unión y ensamblajes de perfiles.
Respecto a herramientas de corte, no emplear el mismo disco que se haya utilizado para cortar otros materiales, ya que entre los dientes pueden quedar restos de ellos (hierro, acero, etc.) que dañarían el lacado.
No someter las piezas a calor, por ficción o corte, por encima de los 70ºC.
No exponer las piezas al ataque de productos químicos, ya sean vapores o líquidos, o a gases industriales agresivos, pues pueden dañar el acabado.
Asegurarse de la no agresividad de los disolventes que se puedan encontrar en las masillas usadas para la colocación de cristales.
Si se prevé que el par de apriete aplicado puede destruir la capa de cinc, utilizar tacos de plástico.
Evitar la creación de pilas galvánicas, por el uso, al mismo tiempo, de materiales de anclaje diferentes al aluminio, como pueden ser remaches, escuadras, premarco, soportes, etc., de materiales diversos. Se recomienda tornillería de acero inoxidable o aluminio.
Ensamblar con fundas plásticas o tacos, los elementos de sujeción cuando éstos sean de acero. Que dichos elementos estén cincados convenientemente.
Evitar el contacto de morteros de cemento con el aluminio. Emplear pasta de yeso en el enclucido de la junta de un marco con la obra.
El mejor ajuste es sobre premarco de madera o aluminio.
La protección o sellado deberá ser muy rigurosa cuando los edificios estén cerca del mar, ya que el ambiente salino y, en algunos casos, la acción directa del agua del mar, puede acelerar algún determinado tipo de corrosión. |